Esta institución cuenta con internas que han sido violentadas o han sufrido algún tipo de maltrato en sus familias guiados por una sociedad machista que las despoja de sus derechos; muchas de ellas se refugian en esta centro de atención algunas acompañadas de sus hijos, quienes necesitan del apoyo económico y moral para salir de ese ambiente que las mantiene separadas y relegadas.
UNA CASO PARA ILUSTRAR:
Milagros Peña escapó con sus tres niños de su marido alcohólico que la golpeaba cada fin de semana. Ella tiene miedo de salir a la calle porque el marido amenazó matarla cuando ella presentó una denuncia en la comisaría. En la Casa Refugio, Milagros espera aprender un oficio para trabajar y no depender de su marido. Ella anhela que sus hijos terminen la primaria, tal vez la secundaria, “si Dios quiere” como ella dice.